Mi experiencia como fiscal el día de las elecciones presidenciales
Fui fiscal general en una escuela de Martínez con 8 mesas (cuatro masculinas y cuatro femeninas)1. Todas las mesas cubiertas con autoridades de mesa al iniciarse el comicio.
Era complicado poner todas las boletas porque eran 26 y, según el aula, los escritorios de los alumnos eran más o menos fácil de ubicar.
A diferencia de otras oportunidades, en la apertura del comicio pocas personas. Para las 18 horas, al cerrar las puertas, la cola era de una cuadra versus nadie en otras oportunidades.
Se tardaba mucho porque los electores tardaban muchísimo en salir (entre dos a cinco minutos cada uno) y la razón se hizo evidente al abrir los sobres: un corte de boleta feroz. No dos partes (en San Isidro siempre fue usual que la gente pusiera a Posse para intendente), sino tres, cuatro y hasta las cinco partes diferentes (en la provincia de Buenos Aires se votaba presidente y vice, diputados nacionales, gobernador y vice, legisladores provinciales e intendente, concejales y consejeros escolares). Y esto en más del 50% de los sobres. En consecuencia, en vez de terminar de contar entre las 20 y las 21 horas, terminamos entre las 23 y 24 horas.
Hubo fiscales de Coalición Cívica (Carrió), Recrear (Lopez Murphy), partido Obrero, una de las dos listas de Lavagna, Paufé (Patti), Vamos (Blumberg), Frente de la Victoria en sus dos versiones locales (Galmarini de candidato y Posse, radical kirchnerista e intendente desde hace años) y algún otro que me olvido.
Respecto de irregularidades: hubo un par de casos en que cortaron la parte de intendente de Carrió, y otro par que escondieron las del Frente de la Victoria que llevaba al ex-radical Posse y dejaron las que llevaban al candidato peronista Galmarini. Pero fuera de eso no paso realmente nada. Las boletas que escaseaban eran repuestos por los fiscales. Algo que hay que aclarar: las boletas que acompañan la urna para el comienzo del comicio son provistas por cada partido político al Correo. Los partidos muy chicos suelen enviar muy pocas y no suelen tener fiscales para que las repongan.
Muy pocos votos anulados, ninguno recurrido, ningún impugnado.
Lamentable el comportamiento intolerante de las mujeres en relación al privilegio de dejar votar primero a las embarazadas y las muy ancianas.
En verdad una elección atípica.
- Eramos dos fiscales por nuestro partido [↩]







Nota: este comentario fue movido a esta nota por ser más apropiado.
yo no soy fiscal de mesa. Hoy fui a votar en el barrio de paternal y faltaban boletas. Como bien dice la ley el comicio siguio porque de eso se encargan los partidos politicos. Pero…..ahora me doy cuenta que esto paso en varios lados!!!!! en todo el pais!!!
Me parece que alguien usa la ley a su conveniencia. Espero que no sea fraude.
muchas gracias
saludos
Nota: este comentario fue movido a esta nota por ser más apropiado.
Yo fui suplente en una mesa de Capital Federal, aunque en la práctica tuve que actuar como presidente (pero ese ya es otro tema…), y el único caso de robo de boletas (que fueron repuestas) fue de la lista “Alianza PTS/MAS…” (que solo obtuvo 1 voto). Otro caso raro fue con las boletas de una de las listas de Cristina Kirchner, que parecía que faltaban, pero en realidad fue un problema de la imprenta ya que vinieron apiladas unas boca arriba y otras boca abajo. Otro problema fue la gente que cortaba boletas y dejaba los restos tirados en cualquier lado en lugar de tirarlas al tacho de basura disponible en un rincon del aula.